Marea

Marea aterrizó en Tenerife arrollando con su potente sonido como si fuera un tsunami.

Con la contundente experiencia que dan las tablas empezó el concierto. Un no parar de principio a fin. Rock con todas las letras, sin artificios ni trucos de magia, sientiendo cada tema sobre el escenario arropados por un público entregado.

Bajos, muy altos, tanto que te retumban en la caja del pecho. Ese es el momento en que “sientes la música”, y te acuerdas de tu calavera por no traerte los tapones…