James Blunt, some kind of trouble

Es el nombre de su tercer disco de estudio, en el que su sonido se ha vuelto más popero y divertido -dicen los entendidos, aunque yo lo veo más eléctrico- y lo demuestra con el single Stay the night, el cual reconozco que me gusta.

Puedo afirmar que es de los artistas que tienen un directo aplastante y contundente. De esos que me hacen levantar la cara de la cámara -bastante raro en mi-, y eso que no es precisamente de mis artistas favoritos, aunque reconozco que tiene bastante calidad. Así que no tengo dudas de por qué se llenó el aforo del Auditorio.

Desde la primera nota el sonido estaba clavado a la perfección, muy limpio haciendo que se aprecieran todos los detalles. Es una lástima que esta práctica no se repita siempre, aunque preferiría que en el Auditorio se extendiese la práctica de dejarnos trabajar algo más cerca. Por desgracia hay poca libertad de movimiento.

Y en cuanto a la voz, clavada a los discos. Reconozco, para bien, que James Blunt me ha sorprendido gratamente con su directo, un gran trabajo.