El último post del año 2010

Parece que se está convirtiendo en terapia esto de “El último post del año, pero como dije hace 365 días: Esto es solo un medio de quemar impurezas, de soltar mierda y quedarme tan tranquilo. Hay que vaciarse para llenarse, tirar lo que no sirve para hacerle hueco a lo nuevo.

AVISO: No será corto este post y no tiene un orden concreto, vomitaré texto según vaya recordando.

Hay cosas que no han cambiado: Ni hago prisioneros ni pongo la otro mejilla. Sigo pensando que William DuVall nunca llegará a cantar como Layne Staley. Que Pearl Jam sigue siendo mi banda favorita, que tengo mis discos fetiche comoDummy, Clawfinger oKind of blue (entre muchos otros) y que la música me encanta.

¿Ya ha pasado un año? Increíble. Aunque sigo pensando que el tiempo es una unidad de medida inventada por el hombre que solo sirve para esclavizarlo.

No todo ha sido malo, para nada, lo bueno ha superado con creces a lo malo. Comencé un proyecto 365, inauguré mi primera exposición individual en Bodegas Monje, en la que me echó un gran cable Juan, de Capriclor. Participé en FAVO con dos exposiciones colectivas y una más, colectiva también, MIDEA2010 con parte de la serie “Pesadillas”.

He tenido la oportunidad de trabajar con gente interesante que ha aportado a mi trabajo. Por ejemplo Winslow Iwaki, Yurena Gómez, Patry Rguez., Yurena Práxedes, RDC, RosaVerde, Pilar Mayo, Javier Almeda, Alex Altamirano, Ylka Tapia y más que se quedan en el tintero, perdón por dejármelos atrás. A todos, gracias.

Aunque han habido algunas tonterías gilipolladas en esto de la fotografía. Aunque hay que decir que ante la paranoia; ingenio.

La desidia me atacó por la espalda allá por agosto/septiembre, no postée ni conté ni mostré cosas que me hubiera gustado hacer. Bueno, no siempre estás “ON”. No soy de piedra, también tengo mis momentos de bajón. Menos mal que para eso, y para disfrutar lo bueno, tengo a quien decide soportarme -gracias Ne- y la familia.

Pero no hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo aguante, o algo así.

También ha sido el año de la Ley Sinde. ¡Soberbia estupidez! La cultura -en todas sus variantes- tiene que ser accesible a todo el mundo, sin clases sociales, credo o religión que valga. Cada individuo debería ser capaz de elegir por sí mismo lo que le gusta y no lo que le venden como bueno.

Que la cultura sea accesible no significa que sea gratis, pero no me parece bien que se cobren 20€ por un disco. 20€ no es lo mismo que 2.000ptas.

La cultura no es lo mismo que la industria. Si el cine, la música -y cualquier arte- tuviera un precio asequible y accesible la cosa no iría tan mal. Pero la gula capitalista es difícil de superar, cuando estás acostumbrado a comer caviar es difícil acostumbrarse a comer foigras Tulip. Y El botón mágico” de Javier Bardem, por ejemplo, no tiene ningún sentido.

Siguiendo la regla de tres que propone en su texto, su amigo Antonio Banderas practica el intrusismo profesional. Ya que se ha metido a fotógrafo. Eso sí, no se sabe si como Brian Adams, que se duda de la autoría de sus fotos. Esto solo demuestra que poderoso caballero es don dinero. Porque sus fotos no rozarían ni el 5 en cualquier escuela de fotografía seria y que el equipo, una vez más y por si alguien tenía alguna duda, no hace la foto.

Es un tema extenso, que da para mucho y con muchísimos puntos de vista. Hace falta un concenso para llegar a una fórmula(s) que sirvan para todos. Por cierto, la cultura no es Sálvame ni Belén Esteban.

Tampoco hay que olvidarse de los controladores aéreos. Que ironía que todos los quieran poner a trabajar a pico y pala porque se hayan quedado sin vacaciones. Por cierto, ¿alguien recuerda de alguna huelga de pilotos o de los estibaodres del puerto y que hayan sido sustituidos por militares? Porque yo no. Pero da igual, lo que importa es que nos han jodido las vacaciones. Acaso nadie se da cuenta que si el controlador aéreo se duerme trabajando tú no disfrutarás del puente. !Bendita ironía! Los sindicatos se equivocaron al convocar la Huelga General, tenían que haberla planteado desde el punto de vista de quitarle -no sé como- las vacaciones a todo el mundo. Seguro que el seguimiento de la huelga hubiera sido del 100%…

Bueno, tampoco quiero entrar a hablar de política. Sería demasiado largo, más aún, este post. Y, sinceramente, aún queda mucho por hacer en este país.

Volvamos a lo que más de cerca me toca, la fotografía. Este año ha seguido la tónica de querer trabajos por la cara -incluído un periódico de tirada nacional-, de robo de fotos, de cobrar agosto en noviembre y algunas cosas más que tiene esta profesión a nivel particular. A nivel general no creas que la cosa del robo es muy distinta.

Mi consejo, estudia y dedícate a otra cosa. Puede que llegues bien a fin de mes. Yo estoy, como dijo Siqui en su blog, mutando (aquí el primer artículo publicado pre-mutación) Aunque he de ser sincero, esto -la fotografía- es lo que me hace seguir. Así que el verdadero consejo es: Encuentra algo que te guste, desarróllalo y disfruta de ello.

Ha sido el año también de la bobalización de la fotografía, ya que no es necesario saber hacer fotos porque existe una cámara que te puntúa. Me gustaría ver un cameo de esta cámara en Muertos Vivientes, seguro que ellos harán mejores fotos que algunos (presuntos)profesionales que conozco.

He visto cosas insólitas estúpidas, como el fotoperiodismo con iPhone (?) ¡Olé los huevos del editor gráfico del New York Times! ¿O es que no había otra cosa que poner en portada? Dése una vueltita por The Big Picture, por ejemplo Mr. Editor. Desde mi ignorancia y sin acritud, por supuesto.

Espero ver este año que entra unas fotitos de guerra -una cualquiera, da igual- hechas con una lomo o en plan Strobist, con unos flashesitos mal puestos y sobreexponiendo todo perdón, me he vuelto a confundir, maldita manía la mía por querer hacer bien el trabajo, o al menos lo mejor que sé. Que esto del Strobist es como el HDR, lo sabes hacer o no. Como dice el monólogo: “El 69 es un deporte de riesgo, si te pasas puedes acabar en la mierda”. Bastante explícito, ¿no? Bien. Así se entiende lo que quiero decir.

Antes decía que no todo fue malo, me reitero. Las cosas buenas han goleado a las malas, lo que pasa es que no puedo evitar enfadarme/molestarme por ciertas cosas y actitudes. Y, por supuesto, que fotográficamente han habido y habrán cosas muy buenas e interesantes.

Algo bueno, por jemplo, fue encargarme de la foto fija del largometraje La Guía del Silencio. Conocer más a gente interesante con la que volveré currar.

Me entrevistaron en Las Tardes de El Día en El Día Televisión y, siendo como soy, no se me ocurrió otra cosa que hacerle por sorpresa un retrato a Cari Díaz, presentadora y compañera, en pleno directo.

Este año comencé a colaborar con otra agencia, lo que me ha dado la oportunidad de realizar algunos reportajes y retratos. Que, a su vez, me han permitido conocer a personas que, de otro modo, no hubiera conocido. Aunque también me aventuré a hacer algun repor por cuenta propia. Otros están en el tintero a la espera de ver la luz. Paciencia.

La fotografía no es solo apretar un botón, aunque muchas veces diga que yo solo apreto -o “aprieto”- el botón.

Un día, después de hablar con un cura -no recuerdo su nombre- para un trabajo de BBC y localizar, me encontré con algo que no esperaba y que me partió en dos justo cuando pensaba que ya nada más me movería por dentro las tripas. Iluso. Pasará más veces.

Haciendo fotos he visto el instinto de superación, el dolor, la pasión, las lágrimas, la tradición, el amor, señales a seguir, religión. También me han escupido, mojado, quisieron agredirme entre 4, me han gritado, empujado, chillado en la oreja -las peores son las doñafans (fans de 50 años o más)-, me han insultado, casi me atropella una moto… pero siempre me ha gustado, debo ser idiota.

Otra cosa buena, de entre tantas,  fue que quisieran contar conmigo para las “X Jornadas de Inmigración en Canarias“. Organizadas por la ULL y OBITen. Gracias a Johan Evin por prestarse a participar en mi proyecto personal relacionado con la inmigración y a Manuel Lérida por recomendarme.

Materialmente ha sido un año bueno. Cambié de móvil, de cámara, de objetivos, de televisión, ¡tengo una tostadora! y también cambié de coche. Lo dicho, no tengo queja.

Ma da pena quiero que se acabe el P365 (acaba hoy con la foto del pie post) y me gustaría empezar otro, pero primero necesito descansar de este… Porque será completamente distinto. Ya se verá.

Disfruté de las minivaciones, incluso con el temporal. Me daba igual, solo quería estar con mi gente.

Volví a ver a Joaquín Sabina en directo, vi por primera y única vez a Beach Boys, dejé de hacer fotos para escuchar a Christian Scott (nada usual en mi), mi amiga RosaVerde tuvo la idea de regalarme una Lomo FishEye (¡lomo con queso por favor! Lo sé, chiste fácil), mi amigo Rubén tuvo la idea de regalarme un mug de Canon, hice una sesión de fotos sobre los cuatro elementos y un millón de cosas más que seguro que me dejo en el tintero -lo siento, no puedo estar en todo-; pero ya mañana será otro año.

Gracias a todos los que siguen este blog, las más de 33.100 visitas no serían nada sin quien pasa por aquí. Gracias a ti -Ne- por estar, quedarte y seguir. Gracias a la familia. Gracias los amigos. Perdón si me olvido de alguien y gracias que le den por culo a quien lo merece.

Este año, si el diablo no está de mi parte, haré que se ponga de mi lado. Que el año que viene trae cosas y proyectos muy interesantes. MUCHO por hacer.

 

Copiando, y plagiando brutalmente con descaro y alevosía, a mi amigo Omar, te dejo un tema que viene al pelo con el post:I can see them coming

P.D.: Enhorabuena si has llegado hasta aquí. Menudo ladrillo, ¿eh? ¡Y que a gusto que me he quedado!

2 comments

  1. Pingback:El último post del año 2012 | aaronSramos

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